Spanish English

Las subvenciones federativas para las competiciones oficiales han disminuido y más lo tendrán que hacer. El pensar que competir a caballo se puede masificar implica unos conceptos demagógicos…

 

Los recortes económicos en España son un hecho. No vamos a entrar en sí son o no positivos pero hay que acatarlos.

 

Los recortes son drásticos y deben de obedecer no sólo a lo que impone Europa, sino que no existe dinero estatal.

 

Parece ser que habrá una disminución significativa en los distintos ministerios y ello afectará al Consejo Superior de Deportes y consecuentemente a la Real Federación Hípica Española (RFHE), ya que el porcentaje que le viene de los Presupuestos Generales del Estado es totalmente mayoritario.

 

Hay quién pensará que el presupuesto federativo del año con su comprensible disminución fue aprobado ya, pero lo que se recibe es por partidas y es bien claro que se puede recibir menos.

   

Ajustes económicos federativos

 

Ello conllevará a que se tengan que hacer unos ajustes económicos en las distintas áreas federativas, que no serán del gusto de nadie, pero absolutamente imprescindibles. Lo contrario sería gastar lo que no se tiene, algo que ocurrió en otros tiempos con el acumulado de un deficit grandísimo, que la actual RFHE ha conseguido que no exista con una reducción drástica de los gastos y la actualización de las tarifas. Sirva como ejemplo que las reuniones necesarias, se hacen por internet, evitando los gastos de desplazamiento de las personas, los gastos de viajes, dietas, hoteles…No es cierto lo que se comenta, respecto a los grandes sueldos  de los empleados federativos, pues no es así, y mucho menos de los miembros de la Junta Directiva que no cobran nada, al igual que otras personas involucradas técnicamente. Ya en el anterior recorte los sueldos del personal lógicamente fueron disminuidos en la proporción adecuada.

 

Comprensiblemente, el deporte ecuestre se verá afectado, como casi todas las facetas de los españoles. No es cuestión de hablar del tema sino de poner los remedios que la situación conlleve, pues es absolutamente impensable que se vaya a seguir dando lo mismo de antes:  no tener ya a lo que estábamos acostumbrados se lleva muy mal, pero no queda más remedio que así sea.

 

Hay que olvidarse de que el Estado tiene que ser el contribuyente a cambio de nada

El panorama va a cambiar, e indudablemente mucho para los que estaban en una idea ficticia y muchísimo para los que piensan que es el Estado el que debe pagar sus gastos deportivos, que en casi ningún caso son del más mínimo interés nacional: de interés para uno mismo y su círculo, pero irrelevantes a nivel general.

   

Las ayudas a las competiciones e inclusive a los Campeonatos de Europa van a disminuir

 

Las ayudas a las participaciones deportivas en el extranjero (incluso Campeonatos de Europa) ya han quedado disminuidas y más lo serán próximamente, cuando mayoritariamente además los resultados no son especialmente buenos. Hay quién pensará que se representa a España, lo cual es verdad -hay casos que se busca simplemente el interés personal y no el de equipo  o incluso vender el caballo-, pero a nadie se obliga a que vaya y el no tener emolumentos económicos necesarios no quiere decir que no se quiera competir sino que no se puede lo cual es totalmente aceptado y no supone el no querer defender los colores de tu país.

 

Los proyectos deportivos sin una economía saneada son imposibles

 

El pensar que los proyectos deportivos no tienen una necesidad económica es una absoluta irrealidad: es absolutamente necesario recursos federativos no sólo para poder regular el deporte sino para que nuestro deporte evolucione y que España tenga una cierta representación. Pero no es menos cierto, que la aplicación de recursos personales ya sea de los jinetes, propietarios o patrocinadores es también totalmente necesario y nadie puede dudar que suponen un gran esfuerzo. El montar a caballo en competición es caro y el querer masificarlo es una total demagogia, que o bien trata de no decir la verdad o que tiene un amplio desconocimiento (tal vez las dos cosas); una idea que puede gustar y ser electoralista pero absolutamente imposible de llevar a cabo. Mucho de lo que se hace con los jóvenes es crearles falsas expectativas, desde el punto de vista que el deporte es siempre más que positivo, pero luego no pueden llevar a cabo la competición por falta de recursos económicos. Esto último no quiere decir que lo ecuestre no tenga posibilidades de trabajo, pero muy poco futuro para la mayoría compitiendo; un veneno que abstrae totalmente y aleja en muchos casos de la formación, que siempre ha sido necesaria pero mucho más hoy en día.

   

Cambios necesarios e imprescindibles por el bien de lo ecuestre

El deporte ecuestre además tiene que cambiar el formato actual que no es nada atractivo y totalmente obsoleto con la más mínima repercusión en los medios,  lo cual agrava mucho la situación. Cambios totalmente imprescindibles que se dan en la mayor parte de las facetas actuales, pero muy poco o en absoluto en el deporte ecuestre en que se está anclado en unos conceptos de mediados o antes del siglo pasado que nada tiene que ver con lo que piensa y siente actualmente la población. Un “corralito” cerrado que no mira hacia fuera sino hacia uno mismo, no en defensa de lo tradicional sino más bien de la involución.

  José Padeira  

 ★ Empresas colaboradoras ★

GlobalCaballos259x140.gifHIERRObajo50.jpgangloarabe-MINI.jpgbranca.pngca-Concepcion-MINI.jpgfeba-MINI.jpgmasdehipodromos-MINI.jpgnormandy2014-MINI.jpgtodo_cria.pngyeguada-pedro-beca-MINI.jpg