Imprimir 

 

Video

 

Galopaba tras el toro
con la garrocha en la mano
de pronto se me embrocó
y ante el medio de aquel
llano a mi caballo mató.


Aún salvarle quería
con una herida mortal
a caerse resistía
para poderme salvar 
del toro que nos seguía.


Con un relincho de pena, 
me dijo su último adiós 
sólo a mí me consoló
saber que a la jaca buena
también se la lleva Dios."